Según el hombre más feliz del mundo, Matthieu Ricard, la felicidad es el resultado de aprender a cultivar muchas cualidades que nos permitirán tener esa sensación de paz interior.

Esas cualidades a cultivar son el altruismo, la bondad, la compasión, la resiliencia,  el equilibrio emocional. Estas son habilidades que se pueden tener si se logra entrenar nuestra mente.

Richard considera, que la base de la felicidad de una persona radica  en ser altruista y compasiva. Que la felicidad egoísta no es el camino, ya que no solo hace infeliz a uno mismo, sino a las demás personas.

Una persona que es amable y compasiva, brinda felicidad a otras personas y la vez esa sensación le concede placer  así mismo. Ver a otros felices y agradecidos, es motivo para ser feliz uno mismo.

La meditación es un camino para encontrarse con el presente y el ahora. Es importante que las personas dediquen tiempo y aprendan a meditar.

El sexo y el dinero no son malos según Richard, lo que es malo es el apego que hacemos de ellos en nuestras vidas.

Cualquier persona puede ser la más feliz del mundo,  simplemente siendo amable, compasivo, abierto a los demás y sintiéndose fácilmente satisfecho con las condiciones externas.

Todas las personas estamos en capacidad de lograr ser felices, el cerebro tiene la capacidad  de permitir ser entrenado por nosotros mismos.

Una persona muy feliz también puede estar triste, pero por razones  de una injusticia, una tragedia, un abuso. Pero  si eres una persona feliz, al sentir la tristeza, ella va de la mano con las acciones compasivas que permitan superarla.

La libertad interior es uno de los caminos para ser felices.  Debemos entender que no somos dueños de las condiciones externas, esas son circunstancias efímeras, por eso debemos entenderlas para sacarlas de tu cabeza.

Nuestra mente  puede ser nuestra mejor amiga o nuestra peor enemiga; es ella la que se encarga de  traducir los hechos externos, convirtiéndolos en felicidad o desdicha.

Entonces ya tenemos las herramientas para ser felices, solo basta aplicar la perseverancia y dedicar tiempo en ello. Desechando el egoísmo y cultivando la bondad.

Matthieu Ricard, es un biólogo molecular jubilado, actualmente es un Monge budista que trabaja como asistente del Dalai Lama. En un estudio científico, fue seleccionado como el hombre más feliz del mundo.

Carmen Banca

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