En los años 1950, Europa aún sufría las consecuencias de la segunda guerra mundial, estaban en fase de ajuste para empezar la recuperación económica y social.  La salud, a pesar de  la situación, no  generaba brotes graves de epidemias por virus.

Todo esto cambió, cuando un marinero Indio llegó a Glasglow.  Mussa Alí,  llegó enfermo y fue internado en el hospital con el diagnóstico de Neumonía y sospecha de varicela.

A los días se determinó que Mussa tenía viruela, y fue el foco de contagio para 19 personas, de las cuales, 6 fallecieron, y 5 de ellos eran personal sanitario.

Se pudo evidenciar, que de los sanitarios fallecidos, ninguno fue vacunado contra la viruela. Esa situación activó las alarmas de las autoridades de salud, quienes temían contagios a gran escala.

Se activó un sistema de rastreo impresionante, logrando  ubicar a 1970 personas, las cuales ya habían contraído la enfermedad. El universo de contagiados era muy variado, desde choferes de bus hasta amas de casa. Se suspendieron todas las visitas en los hospitales y la prensa hizo su trabajo de transmitir la información.

Los posibles casos sospechosos fueron internados en los hospitales cercanos a su residencia, simultáneamente, se procedía a desinfectar las casas y la ropa. Así mismo,   se coordinaba un despliegue para iniciar una vacunación a gran escala.

Para ello,  en tan solo días se lograron  habilitar 7 clínicas de emergencia en Glasglow, las personas acudían y hacían largas filas en las afueras, esa reacción rápida de la población y el llamado de las autoridades, logró el control y el fin de la epidemia.

El trabajo coordinado permitía vacunar a 600 personas por hora en jornadas de 12 horas diarias de trabajo. Logrando en tan solo 12 días, tener a más de 250 mil personas protegidas contra el virus. Al terminar el brote,  más de 300 mil personas se habían inmunizado contra la enfermedad.

70 años después, un virus más agresivo y mortal ataca al mundo, y en la localidad de Glasglow, ya para la primera semana de enero se había iniciado la vacunación. Están utilizando la vacuna de Oxford, la cual es más fácil  de  manejar y conservar. Pero ya no hay largas colas en las afueras de los hospitales, en esta oportunidad, se está manejando con citas personalizadas para las personas.

La idea es tomar el ejemplo del Glasglow de hace 70 años. Que las jornadas sean masivas y se logre vacunar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible a nivel mundial, y poder decir en muy poco tiempo, que logramos superar la pandemia del Covid-19.

Carmen Banca

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